Descanse en Paz

Martes, 19 Agosto   

NUEVA HAMPSHIRE - Desde que habitan el planeta, los seres humanos han enterrado o incinerado a sus muertos. Ahora una

nueva opción está generando interés: disolver los cadáveres en lejía.

El proceso se denomina hidrólisis alcalina y fue desarrollado en Estados Unidos hace 16 años para deshacerse de las carcasas

de animales.

Utiliza lejía, calor a 300 Fahrenheit y 60 libras de presión por pulgada cuadrada para destruir cuerpos en grandes cilindros de

acero inoxidable.

Ninguna casa de pompas fúnebres en Estados Unidos –ni en ninguna otra parte del mundo, que sepa el fabricante del equipo–

ofrece ese proceso. De hecho, apenas dos centros médicos en este país los usan en cadáveres humanos y sólo en los que

han sido donados para investigación.

Pero debido a sus ventajas ambientales, algunos allegados a la industria dicen que podría rivalizar algún día con el entierro y

la cremación.